Simbiotica’s Blog

Entradas de Octubre 2009

CIENCIA Y MISTERIO

Octubre 27, 2009 · Dejar un comentario

“El mundo, el universo es una creación de los seres, junto a la inestimable colaboración del prístino azar, quizás, el misterioso Tao original. El azar abre posibilidades; los seres “concretan” realidad, crean ese universo en el que deben desenvolverse, relacionarse y “construirse” esos propios seres, en una especie de “círculo mágico” que constituye la creación toda, y a la que ni la misma Criatura Suprema escapa”.

(Alejandro Álvarez en “Paradigma”)

 

¿Qué tiene que ver la “mecánica cuántica” con el proceso fundamental de la fotosíntesis de las plantas, o la “percolación” en las estrategias evolutivas? ¿En qué consiste la “consciencia” animal, y la mente en general? ¿Puede mantenerse en los términos conocidos el concepto de “libre albedrío”? ¿Qué son en el fondo la conciencia humana, el “yo” y la propia individualidad? ¿Somos simplemente una “máquina química” material, o hay algo más “allende” estas fronteras?

En un enjundioso trabajo que abarca un sinnúmero de campos de la nueva física como el caos, los fractales, la incertidumbre cuántica, etc., pasando por otros que atañen fundamentalmente a la neurociencia (neurotransmisores, hormonas, etc.), la ecología, etc., el autor nos explica somera, a la vez que profundamente, todos los paradigmas de la ciencia, así como nos introduce en el prístino “misterio” que siempre rodeó estas cuestiones.

(Ver al margen la obra del autor “Vida y mente”)

Categorías: Vida y mente · ciencia

Un virus “cuántico”

Octubre 22, 2009 · Dejar un comentario

Investigadores del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, en Garching, Alemania, están proponiendo hacer el experimento propuesto en su día por el eminente Erwin Schrödinger de su “famoso” gato.

Schrödinger propuso colocar en una caja sellada un gato, con un bote (venenoso) de ácido prúsico, un átomo radiactivo, un contador Geiger, un relé eléctrico y un martillo. Si el átomo se descompone (al ser radiactivo posee una “vida media”), el contador Geiger detecta la radiación enviando una señal al relé, lo que libera al martillo, golpeando al bote y envenenando al gato.

El deterioro del átomo es un proceso cuántico, y si se ha hecho realidad o no, con lo que entonces el gato estaría vivo o muerto, no se sabrá a menos que se abra la caja. Según la interpretación clásica de la cuántica, el animal existe en una “superposición” en la que está vivo y muerto al mismo tiempo. Es lo que se llama la “paradoja” del gato de Schrödinger. Y, precisamente, esta “superposición”, o existencia de una cosa en dos o más estados cuánticos simultáneamente es tan real que es la base de la computación cuántica.

El experimento que ahora se propone es sutituir al gato por un virus, precisamente el de la gripe. Y es que ya se han podido poner en un estado parecido fotones, electrones, átomos y hasta moléculas, así que existen ya técnicas para manipular en este sentido la molécula “particularmente grande” del virus.

Ayuda en mucho a mantener la superposición una temperatura especialmente baja, por lo que proponen poner  el virus en una cámara microscópica y enfriarlo a su estado de energía más baja (su estado fundamental) usando una “trampa láser”. Tal técnica consiste en bombardear un objeto con luz láser en una frecuencia justo por debajo de la que puede ser fácilmente absorbida y reemitida en el estado estacionario, lo que hace disminuir la velocidad del movimiento (térmico) y por tanto la temperatura, hasta tan sólo una fracción de grado por encima del cero absoluto (menos 273 grados Kelvin). A continuación, otro pulso láser empujará al virus de su estado fundamental a un estado “excitado”. Los científicos creen que entonces será posible dejar al virus en una superposición de estados fundamental y excitado.

Condición necesaria para el experimento es que el virus debe ser aislante y transparente a la luz láser y sobrevivir al vacío, condiciones que cumple perfectamente el virus propuesto.

Aunque la diferencia entre un estado fundamental y otro excitado no es exactamente la misma que entre “la vida y la muerte”, para los invetigadores es un experimento que se asemeja mucho al propuesto por Schrödinger. (Del “Diario Médico” y “The Economist”).

Categorías: ciencia

FILOSOFÍA DEL PARADIGMA (y DILTHEY IV)

Octubre 12, 2009 · Dejar un comentario

“La estructura psíquica no “crece” por agregación de partes atomizadas, de elementos, sumados a medida que se opera en ella el desenvolvimiento y desarrollo, sino que crece por el carácter abarcador que posee esta Unidad característica de ella. La Unidad, según Dilthey, es “abarcadora”.

Un segundo carácter de la estructura psíquica radica en el hecho de hallarse ésta “condicionada por la situación de la unidad de vida dentro de un medio”.

Un tercer carácter sería el enlace existente entre sus diversos miembros. Este hecho da origen a un funcionamiento especial de su realidad, pues, los miembros de su estructura no se derivan unos de otros (efectos de las causas), sino que la conexión que los traba tiene una función “sui géneris”.

“La conexión estructural tiene todas las características de un “nexo final”.

“La clave del dinamismo que se encuentra en la Estructura psíquica, la fuerza que la empuja constantemente y que le comunica el carácter teleológico… es el haz de impulsos y sentimientos que constituyen su centro gravitatorio”.

Afirma Dilthey: “Toda la realidad de la Vida es medida según su valor en el sentimiento”. Por eso sentimos nuestra existencia en plenitud dichosa cuando lleganos a “vivir lo que llevamos dentro”.

Y también: “Junto a las síntesis creadoras de la ciencia surge la plasmación artística de símbolos para animar la vida interna o la fijación unilateral de una dirección apasionada de la Voluntad, con la que se presenta en el desarrollo de la tragedia de la vida”.

Y finaliza Dilthey: “Todo desarrollo psíquico consiste en una conexión de cambios en la serie del tiempo, condicionada por dentro”.

(De la obra del autor “Paradigma”)

Categorías: Paradigma · filosofía

FILOSOFÍA DEL PARADIGMA (DILTHEY III)

Octubre 7, 2009 · Dejar un comentario

“Partiendo de las diferencias cualitativas que “se nos dan” en el experiencia interna, y ayudados en cierta forma por una hipótesis, se pueden ordenar los sentimientos en círculos concéntricos de radio cada vez mayor -en relación a la Representación y a la Volición- según los nexos afectivos, que existen entre ellos.

El primer círculo afectivo lo constituirían lo que Dilthey designa como “sentimientos elementales”, compuestos por el sentimiento común o general, y por los sentimientos sensibles. La característica determinativa de este círculo afectivo radica en el hecho de que el proceso fisiológico provoca “agrado” o “desagrado”.

El segundo círculo afectivo está constituido, también, por sentimientos elementales que, en palabras de Dilthey, “surgen de los contenidos sensibles bajo la condición de un interés concentrado”.

El tercer vínculo proviene de las percepciones, y son los provocados por las relaciones entre los elementos sensoriales. (De la percepción especial se produce el sentimiento de complacencia que produce lo simétrico en nosotros, etc.)

El cuarto círculo afectivo encierra una gran diversidad de sentimientos que surgen “de la trabazón mental de nuestras representaciones y es provocado por las meras formas de los procesos representativos y mentales, prescindiendo de la relación que guarde contenido con nuestro ser”.

Un quinto círculo afectivo sería aquel donde los sentimientos proceden “de cada uno de los impulsos materiales (nutrición, procreación, etc.) que atraviesan toda la vida y de cuyo contenido total nos percatamos en los sentimientos”.

Al producir estos impulsos sus efectos sobre la Voluntad y al provocar pasiones, se produce, automáticamente, lo que pudiera llamarse un sexto círculo de sentimientos, que es aquel que surge “al percatarnos íntimamente de las propiedades generales de los movimientos de la voluntad y experimentar su valor”.

(De la obra del autor “Paradigma”)

Categorías: Paradigma · filosofía

FILOSOFÍA DEL PARADIGMA (DILTHEY II)

Octubre 3, 2009 · Dejar un comentario

A continuación esbozaremos algunas ideas sobre la “estructura psíquica” descrita por Dilthey, siguiendo el trabajo del mismo título de Ernesto Mayz.

“Todo estudio acerca de la “estructura psíquica” tiene que partir desde el punto inicial que representa la Vivencia”.

Nos dice Dilthey: “La vivencia es un modo característico distinto, en el que la realidad está ahí para mí. La vivencia no se me enfrenta como algo percibido o representado; no nos es dada, sino que la realidad “vivencia” está ahí para nosotros porque nos percatamos por dentro de ella, porque la tengo de modo inmediato como perteneciente a mí en algún sentido”.

“Denomino estructura la relación entre las partes componentes (objeto y sujeto) dentro de una vivencia”.

“Entre el acto y el contenido existe una relación que se funda en la actitud”.

La estructura psíquica, o relación en la que se encuentran las partes constitucionales de la vivencia, se traba entre sí a través de lo que Dilthey bautiza como determinaciones de presencia y de realidad cualitativamente determinada.

La determinación de la presencia se refiere principalmente al curso temporal de la vivencia en el sujeto. En palabras de Dilthey: “La vida es el curso que se halla trabado en un todo en una conexión estructural, cuyo curso comienza en el tiempo y termina en él y que para el espectador se presenta, por la identidad del cuerpo visible en que tiene lugar, como algo idéntico, cerrado, que comienza y termina, pero que diferencia de la aparición, crecimiento, decadencia y fin de un cuerpo orgánico por la notable circunstancia de que cada una de sus partes de halla trabada con las otras en una conciencia gracias a una consciencia, caracterizada de algún modo, de continuidad, conexión de identidad de lo que así transcurre”.

El presente vivencial es “llenazón con realidad”. “La Presencia en cambio, es aquello que en esta conexión estructural del curso persiste, aunque trascurrió ya, con fuerza en el presente”.

La realidad vivencial es “una realidad, que se presenta a mí como tal de inmediato; de la que nos percatamos interiormente sin recorte alguno”.

Es la conexión que se alcanza en la vivencia, la primera determinación de la estructura psíquica. En palabras de Dilthey: “Cada estado psíquico aparece en mí en determinado momento y desaparece también en un momento dado. Tiene un curso, comienzo, medio y final. Es un proceso”. Pero este proceso tiene una base permanente sobre la cual se desenvuelve: la correlación entre Mundo y Yo, designada expresamente en los conceptos de Mismidad y Conciencia del Mundo.

Existen las siguientes relaciones en los procesos afectivos: 1) Relación fundamental que se expresa en la “fusión” y “transferencia” de los sentimientos.2) Relación del “modo y grado” en que lo pasado mueve el alma; y 3) La relación que se expresa en la transformación constante de nuestros estados afectivos en símbolos representativos y movimientos de expresión.

(De la obra del autor “Paradigma”)

Categorías: Paradigma · filosofía