Las células de la glía sostienen las neuronas del cerebro entre sí (el cerebro está constituido básicamente por esos dos tipos de células), pero, además, parece que son fundamentales para las actividades del cerebro dedicadas al aprendizaje y la memoria.
“Un número creciente de científicos está empezando a reconocer el hecho de que se necesita la glía para realizar las tareas que las neuronas por sí solas no pueden lograr de manera eficiente”.
Las células de la glía son los guardianes de nuestros procesos de aprendizaje y memoria, orquestando la transmisión de información para que el cerebro funcione de forma óptima.
Bajo este supuesto, un equipo de investigación ha desarrollado un “modelo de primer equipo que incorpora la influencia de las células de la glía en la transferencia de la información sináptica. (Los detalles aparecen en PLoS Computacional Biology).
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