JOHANN GOTTFRIED HERDER (1744-1803)
Nace en Mohrungen (Prusia Oriental) y muere en Weimar.
Estudió teología, y bajo la dirección de Kant en Königsberg contactó con las obras del inglés David Hume, y los franceses Charles Montesquieu y Jean Jacques Rousseau.
Bajo tales influencias escribió, entre los años 1784 y 1791, los cuatro volúmenes de “Ideas para una filosofía de la historia de la Humanidad”. En esta obra Heredr amplía las ideas del italiano Giambattista Vico al sostener que el aumento de la conciencia humana evidenciado en la literatura y el arte, era parte de un proceso histórico en general positivo. En sus palabras: “Vivimos en el mundo que nosotros creamos”.
Herder decía que el “poder expresivo” de la naturaleza humana había dado lugar a la existencia de culturas muy diversas por todo el mundo, a lo que había contribuido también las diferencias de geografía, clima e historia, por lo que sólo podría comprenderse la naturaleza humana a partir de la historia comparada de los diferentes pueblos que habitan nuestro mundo. En su acepción, cada Volk tiene su propia historia, y por ende su conciencia característica, con sus formas literarias, artísticas, y propia lengua.
Afirmaba: “¿Tiene una nación algo más preciosos que la lengua de sus padres?” Poesía y religión mantenían unido al Volk, cuyas “verdades” debían entenderse simbólica y espiritualmente, y no en términos puamente utilitaristas.
Para Roger Smith, el estudo de las humanidades se convirtió, tras la aportación de Helder, en un elemento principal de la nueva forma de entender la sociedad. (De la obra del autor “Paradigma”).