“La prudencia es eminentemente humana, humanista; trata de salvaguardar el significado humano de las cosas. De ahí que conjugando prudencia y tecnología, los avances tecnológicos conservarán siempre su significación humanista, de modo que no se opondrán al hombre.”
“Hay que correr riesgos, en todo, pero es la phrónesis, tan apegada a la analogía o proporción, la que nos hace ver hasta qué límite podemos arriesgarnos, porque aquí está en juego lo humano.”