La cuántica al rescate (I)

canada-geese-348290_1280

Expone Javier Monserrat en la Web “Tendencias Científicas”, acerca de las opiniones del biólogo Stuart Kauffman:

“La tercera explicación de la mente y la conciencia a la que tentativamente me adhiero, es referirlas al comportamiento cuántico (una sería la dualista; otra la de la ciencia cognitiva en su reducción a los complejos programas de ordenador). La respuesta ordinaria de los físicos es que los efectos cuánticos no pueden ocurrir a la temperatura corporal.”

“Sin embargo, teoremas recientes en computación cuántica, y evidencias referentes a las células permiten poner en duda esta conclusión. Los teoremas muestran que, si se toman las medidas y se trabaja en un computador cuántico, sus qubits pueden permanecer en coherencia cuántica cuando debieran caer en de-coherencia cuántica hacia un comportamiento clásico. Así, cuando se trabaja en un sistema, en principio, partes de él pueden permanecer en coherencia cuántica a temperatura corporal. Es más, las células trabajan termodinámicamente y podrían ser capaces de realizar tales medidas y trabajar manteniendo ciertas variables en coherencia cuántica. En segundo lugar, las células están llenas de proteínas y otras moléculas, y el agua entre dichas moléculas está ampliamente ordenada, no como si fuera un líquido ordinario. Esto podría permitir la coherencia cuántica físicamente en las células. Nadie lo sabe. Pero parece digno de investigación por derecho propio. Mientras tanto, mi teoría tentativa es que la mente no está determinada (es acausal); que la mecánica cuántica no está determinada (es acausal) según la interpretación de Born de la ecuación de Schrödinger ( a pesar de Einstein); que la conciencia se produce por un estado especial en que un sistema se mueve entre un comportamiento cuántico y clásico.”

En la obra “Investigaciones”, Stuart Kauffman ofrece la siguiente hipótesis sobre la consciencia (ver mi obra “Accesible e inaccesible”):

“La consciencia está asociada a una “toma de decisiones” de alta resolución, conducente a los comportamientos alternativos en los agentes autónomos moleculares, que abra los reinos cuántico y clásico y equivale a la persistente propagación de bucles interconectados percolados de coherencia cuántica, los cuales simultánea y sistemáticamente pierdan coherencia, transformándose en clásicos. El paso al comportamiento clásico representa “mente” actuando sobre “materia”. La consciencia es la experiencia interna que el agente tiene de esa red percolada de coherencia cuántica que sostenidamente sufre decoherencia hacia el comportamiento clásico.”

En mi obra “Vida y mente” me hago eco de dos descubrimientos referentes a la relación entre Cuántica y Vida.

“La revista del MIT, Technology Review, reflejó en un artículo que los procesos de entrelazamiento cuántico podrían explicar la forma en que los pájaros se orientan en vuelo utilizando el campo magnético de la Tierra.

Un equipo dirigido por el Dr. Vladko Vedral, de la Universidad de Oxford, ha aportado varios elementos que completan y precisan los evocados con anterioridad por el Dr. Yannis Kominis, de la Universidad de Creta.

En su opinión, los pájaros disponen de moléculas detrás de sus ojos, sobre la retina, que son sensibles tanto a los fotones de luz que reciben por el ojo, como al campo magnético terrestre. Cuando tales moléculas absorben un fotón, se genera un par de electrones “entrelazados”, de los que uno de ellos se transfiere a la otra parte de la molécula. En ausencia del campo magnético, la pareja de electrones entrelazados se unen restituyendo al electrón en su estado inicial. Mas el campo magnético puede modificar el spin de uno de tales electrones entrelazados, permitiendo a los dos recolocarse en un estado diferente. La molécula, pues, adopta entonces un nuevo estado que el pájaro puede percibir.

El estado de entrelazamiento podría ser mantenido “antes de la decoherencia” durante unos 100 microsegundos (mientras que en los experimentos físicos que se realizan en el laboratorio el estado de entrelazamiento no dura más de 80 microsegundos).

La utilización de fenómenos de entrelazamiento cuántico en los procesos de magnetorrecepción biológica estudiados, son sólo un subproducto de tales procesos, no su verdadera esencia. Es como si el organismo biológico, en su evolución, se hubiera aprovechado de esta propiedad cuántica que se encontraba disponible… Esto abre un horizonte fabuloso de investigación, pues es fácil suponer que tales entrelazamientos cuánticos podrían estar subyaciendo en el funcionamiento de células, cerebro y cuerpo.”

En la (II) parte del artículo comentaré el segundo descubrimiento relatado en Technology Review.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s