La “propensión de Born” o la “tendencia a existir” (I)

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Al recibir el premio Nobel el 11 de diciembre de 1954, Born se expresa en estos términos:

“El trabajo por el que he tenido el honor de recibir el Premio Nobel de 1954 no presenta el descubrimiento de un nuevo fenómeno natural, sino más bien contiene las bases de un nuevo modo de pensamiento en relación a los fenómenos naturales”.

Como dije, el estado de una partícula viene definido por una función de onda que representa su carácter ondulatorio, pero ¿cómo se da cuenta del comportamiento material?

Para esto se interpreta la cantidad:

φ(r,t)=|Ψ(r,t)|²=Ψ(r,t)* Ψ(r,t)

como la densidad de probabilidad de encontrar la partícula en el instante de tiempo t en la posición r. Por consiguiente, la función de onda permite determinar completamente el estado de un sistema, tanto su carácter material como su carácter ondulatorio. Tal concepto es una de las grandes revoluciones de la MQ: no podemos afirmar de una partícula que esté en un punto concreto en un cierto instante, sino que a lo único que podemos aspirar es a saber la probabilidad de que una partícula esté aquí y la probabilidad de que esté allá.

Por supuesto que este concepto tan anti-intuitivo produjo en su época un verdadero estupor entre los científicos, hasta el punto de que el mismo Einstein escribió su famosa frase: “Dios no puede estar jugando a los dados”. Y a lo que le respondió Bohr: “Deja de decirle a Dios lo que tiene que hacer”.

Podríamos decir que a nivel cuántico la materia no existe con certeza ontológica, sino más bien presenta “tendencias a existir”.

Donna Zohar nos dice sobre el electrón alrededor del núcleo:

“Pretende moverse de una órbita a otra y se comporta al principio como si salpicara una gran región del espacio desplegando omnipotencia en muchas órbitas”.

Y hablando de la dualidad onda-corpúsculo, decir que el comportamiento corpuscular y ondulatorio no son propiedades de la luz, sino que son representaciones complementarias que dependen de la interacción del investigador y su instrumento de investigación.

De Broglie agregó al anterior principio de complementariedad la teoría de la “doble solución”: “Todo corpúsculo constituye un espacio de simultaneidad en el seno de una onda a la cual se haya incorporado y que genera su movimiento por cuanto es solidario a la onda”. (La unión verdadera de onda y corpúsculo en la realidad física profunda o doble solución).

La interpretación probabilística de la función de onda de Max Born trajo consigo la necesidad de abordar el difícil problema del estatuto de realidad de ondas y partículas y, en general, el criterio de realidad física. La respuesta de Born viene ligada a la noción de invariantes de observación, y se integraría a la denominada “interpretación ortodoxa” de Copenhague. Mas el autor añadió interesantes reflexiones sobre temas fundamentales de carácter ontológico y epistemológico.

En la interpretación de Born de la función de onda de Schrödinger, las ondas de la MQ se han convertido en “ondas de probabilidad”. Podríamos decir que se trata de “ondas de conocimiento parcial” en vez de ondas en sentido físico que se propagan en el espacio real.

Sobre los invariantes de observación o percepción nos dice el propio Born:

“¿Qué queremos decir al hablar de un mundo que existe objetivamente (…) Propongo expresar esto diciendo que la mente construye mediante un proceso inconsciente, invariantes de percepción y que éstos son los que ordinariamente llamamos reales. Y pienso que la ciencia hace exactamente lo mismo, si bien en un nivel diferente de percepción, o sea, usando todos los procedimientos de observación y medida. Las innumerables observaciones posibles están enlazadas mediante algunas de las características permanentes o invariantes, que difieren de las de la percepción ordinaria, pero que sin embargo son de igual manera indicadoras de cosas, objetos o partículas.”

La construcción de la objetividad supone la formación de ciertos conceptos capaces de expresar lo que no varía al cambiar de sistema de referencia, esto es, de sujeto observador.

La combinación de un cierto número de propiedades invariantes nos permite no sólo describir sino visualizar el estado de los objetos.

En la parte (II) del artículo seguiré exponiendo los planteamientos de Max Born.

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