minientrada Gamma Cas deja de ser un misterio

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Gamma es la abreviatura de la estrella Gamma Cassiopeiae que se halla a unos 613 años luz de distancia de la Tierra.

Hace cincuenta años se descubrió que esta estrella es “una fuente copiosa de rayos X”, pero su “mecanismo de producción” había sido un misterio hasta hoy día.

Ahora, el profesor José Miguel Torrejón del Instituto Universitario de Física Aplicada a las Ciencias y las Tecnologías de la Universidad de Alicante (UA), junto a dos colegas, han elaborado conjuntamente una teoría, basada en la física conocida, que resuelve este rompecabezas.

El modelo plantea la hipótesis de que Gamma Cas es una estrella binaria integrada por un cuerpo celeste normal, de alta masa, y otro de tamaño pequeño, compacto -con la masa del Sol en una bola de quince kilómetros de radio-, formado por neutrones que, indudablemente, posee una gravedad enorme.

El último orbita en torno al primero como si fuera un satélite, cuando en realidad es el  antiguo núcleo de otra estrella masiva que explotó como supernova.

Según Torrejón, en los objetos Gamma Cas se produce la llamada en astronomía una “acreción” (crecimiento de un cuerpo por agregación gravitatoria de cuerpos menores) pero fallida.

El material del viento estelar, compuesto esencialmente por protones y neutrones, de la estrella normal, cae a gran velocidad sobre el objeto neutrónico, atraído por su inmensa gravedad. Sin embargo, tal material se expulsa violentamente en cuanto toca la magnetosfera de la estrella de neutrones por la fuerza centrífuga de esta última, dotada de una rotación con enorme velocidad.

Y es que el material que cae sobre ella y el expulsado colisionan y crean una capa esférica alrededor de la estrella de neutrones que se calienta a temperaturas de entre 200 y 300 millones de grados, por lo que emite luz en forma de rayos X.

En el trabajo, recientemente aceptado para su publicación en Monthy Notices of the Royal Astronomical Society Letters, se calculan detalladamente las propiedades que tiene dicha capa, que según el profesor Torrejón son “corroboradas espectacularmente bien por las observaciones en rayos X”.

Se espera que el telescopio Athena, cuyo lanzamiento está previsto para 2028, pueda analizar muchos más cuerpos que emiten rayos X, pues hasta ahora con los telescopios actuales, además de Gamma Cas, solamente otra fuente de rayos X, BZ Cru, de la Constelación Cruz del Sur, puede ser observada desde la Tierra.

Leer noticia completa en la agencia SINC.

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