España: ¿campo de confrontación?

Recuerdos nada gratos

¿Una vez más España?… Tristemente, parece que pasamos a la “palestra” mundial por ser un campo de enfrentamiento entre dos tendencias mundialistas opuestas y excluyentes…

Lo fue antes de la Segunda Guerra Mundial, en el choque, y no “subterráneo”, entre las futuras potencias “fascistoides” y las democracias de amplio espectro (populares y liberales), “trazo grueso” descriptivo de dos formas antagónicas de ver el mundo…

La desgarradora Guerra Civil de nuestros abuelos fue el resultado de tal confrontación de ideas y métodos… ¡Aún lo seguimos lamentando, a pesar de nuestra “sorprendente” y “reconocida” (más bien, en el exterior) “Transición”! ¡Agua pasada, ante las profundas raíces de odio que seguían anidando en el corazón del íbero terruño!… Algunos lo alentaron, por intereses partidistas, sin adivinar claramente la consecuencia de la apertura de tal “caja de Pandora”… o, al revés, quizás precisamente por ello.

Hace 80 años el mundo era distinto, por supuesto; ahora, son otras las causas… , pero para el “ensayo” de una confrontación trágica se ha elegido el mismo terreno de batalla… ¿Nadie “eligió” ese terreno?… Quizás, ahora bien, el cristal siempre se rompe por el sitio más débil… ¡Las antiguas heridas en nuestro pueblo no habían cicatrizado aún! ¡Un campo de cultivo que sólo necesitaba una ligera agitación!

¿Y cuáles son, ahora, los “polos” aglutinadores antagonistas en el enfrentamiento actual?

Muchos factores intervienen en el conflicto… El análisis de los mismos ocupa diariamente páginas de periódicos y debates televisivos… Indudablemente son muchos, pero destacan por encima de todos, no aquella dicotomía pseudomarxista “pobres y ricos”, o el posterior primer o tercer mundo (y otras variaciones), sino, por un lado, el de la “ideología de género” , sobre la que se ha decantado finalmente el paradigma de la globalización, y por otro, el resurgimiento de los valores tradicionales de cada grupo social que abarca tanto la religión, como la cultura o las costumbres.

Frente a un falso “progresismo” alardeado por los defensores de la primera opción, surgen multitud de diversos fenómenos (nacionalismos, sectarismos religiosos, etcétera) que bajo el mismo epígrafe de “libertad”, encierran sentimientos y emociones no racionalistas dotados de una gran fuerza interior.

El hecho es (nuevamente lo califico de “trágico”) que dada nuestra idiosincrasia (vehemencia, odio y “cainismo”) y nuestra, ya no tan reciente historia, el mundo, otra vez, pretende experimentar o ensayar sobre nuestra tierra, el enfrentamiento global que parece atisbarse en el horizonte.

¡Que no tengamos que lamentar, por segunda vez, la materialización de tan triste presagio!

¡Por una vez, seamos verdaderamente “progresistas”, poniendo por encima de todo ello (al igual que siempre han hecho los pueblos más experimentados y desarrollados) nuestros propios intereses, sobre idealismos ideológicos que son en sí el germen de nuestra propia destrucción!

                                                                  Alejandro Álvarez Silva

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s