El mundo en él, y él en el mundo

El mundo entero no es puramente matemática, bueno al menos la determinística algebraica del conjunto como suma de las partes…

Hay conjuntos cuya ausencia de una de sus partes produce su disgregación, no un C-1, sino otro ente pendiente de una nueva definición, porque no estamos ante un mundo “discreto” únicamente, sino que la onda extendida tanto en tiempo como en espacio, con sus propiedades de difracción e interferencia, ocupa también un primerísimo lugar.

En mi obra “El ser y la vida” de hace unos años, ya di cuenta del conjunto de nuevos paradigmas que se abrían a la modernidad: autopoiesis, bootstrap, caos, catástrofe, ciencia cognitiva (emergencia, enacción), constructivismo, fractales, lógica borrosa, pensamiento y sistemas complejos, resonancia mórfica, sinergética, termodinámica de los procesos irreversibles, biosemiótica, holística y orden implicado.

No voy ahora a desgranar cada uno de esos conceptos que quedan definidos en la obra aludida. Sin embargo, en la idea a la que quiero referirme en este artículo, he de señalar, por su especial importancia dos de esos paradigmas: el orden implicado y la holística.

Para David Bohm, tiempo y espacio son sustancias que se despliegan y en las que se entretejen efecto y causa. Toda la ciencia está implicada en la materia y ésta es el despliegue de la conciencia ( holomovimiento).

La totalidad comprende a todos los fenómenos que son inseparables de ese todo y que, al mismo tiempo son (en sí mismo). Y este concepto se inspira en el holograma, en el que todo el conjunto aparece en cualquiera de sus partes, y la parte está en todo el conjunto. Físicamente, el campo de una onda emitida por un objeto se registra sobre una placa como un modelo de interferencia (holograma). Cuando el holograma se coloca dentro de un rayo luminoso consistente como el del láser, se reconstruye el modelo de onda original y aparece una imagen tridimensional.

Para el neurofisiólogo Karl Pribram, la estructura profunda del cerebro es esencialmente holográfica. Los experimentos de Lashley demostraron que cada porción del cerebro parece contener la totalidad de los recuerdos presentes en el cerebro, lo que dio la base a Pribram para pensar en la posibilidad de que los recuerdos pudiesen almacenarse en la memoria como en un holograma.

Pues bien, si eso es así o algo parecido, toda la realidad externa al sujeto quedaría grabada en él, al menos la que tuviese alguna relación con él, lo que incluye cosas, personas, otras criaturas, sentimientos, etcétera… Así que la “ausencia” de cualquiera de ellos no supone su “desaparición” (la “grabación” del mismo) en la interioridad de ese sujeto; de forma similar, el sujeto (o la “impronta” del mismo) quedaría grabado en los cerebros de las otras criaturas con los que se “relacionó”. Como si el mundo entrase en él, e igualmente, él en el mundo.

El tiempo transcurre a nuestro alrededor, y nuevos interlocutores aparecen ante nosotros, mientras otros se van, desaparecen… Pero, cuanto más mayores nos hacemos, nos es más difícil distinguir entre las ausencias debidas simplemente a la lejanía o la frecuencia de encuentros, o las que corresponden a la desaparición estrictamente material del óbito… ¿No os parece que en alguna ocasión percibimos la sensación del encuentro con algún allegado que tiempo ha murió?… En mi opinión, deberíamos separar claramente estos últimos “eventos” de los anteriores… ¿No merecen nuestros queridos difuntos el honor de situarse en el frontispicio de lo eterno?…

Por ello, reivindico el cada vez más devaluado “rito del duelo”, tan necesario para “difuminar” en lo posible, en nuestra mente, las grabadas improntas de nuestros fallecidos, y que ese orden implicado del holograma de nuestros recuerdos, puedan, en estos casos, reprogramarse de forma similar pero contraria, aunque obviamente de forma no absoluta, con la nueva impronta del “rito del duelo”… ¡Y es que todo el mundo está en ti, y tu estás en todo el mundo!

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s