Apuntes sobre la religión (II)

En esta segunda parte del artículo volvemos a retomar el hecho de la importancia que supone la adopción del tiempo relativo, en menoscabo del absoluto para la filosofía y la metafísica, con la consecuencia de un replanteamiento de la religión tradicional.

Vimos que el tiempo es una simple dimensión, que no tiene valor intrínseco en sí, sino a través de su participación, imprescindible, como sostén del movimiento en la “creación”, en la creación del universo en general y los seres vivos, en particular, en otras palabras, en la propia evolución de la vida. Por cierto, volviendo al concepto de eternidad, ésta no es nada sin el movimiento, mejor, es la propia nada en la quietud.

Y es que los seres vivos no aparecen creados sin más, tal como argüía la religión judaica o la más clásica… Si las criaturas estuvieran ya creadas por aquel “soplo divino”, según afirmaban, la evolución biológica no sería necesaria, al estar las especies totalmente configuradas… Por el contrario, como nos demostró Darwin en su obra “El origen de las especies”, éstas cambian y se van conformando a lo largo de la evolución en base, fundamentalmente, de la lucha por la vida y la reproducción.

Las especies predeterminadas, fijas, sin modificación, son hijas del tiempo absoluto de las religiones clásicas. Me explicaré.

En un mundo en el que animales y plantas fueron creados para “mejor gloria” del hombre, la vida no tiene más misión que establecer el marco necesario para la “expiación” del hombre de su incomprensible “pecado original”, creado “ad hominem” para explicar algo que los guardianes de la fe nunca entendieron (¿la existencia del mal?)… La noción de pecado iría de la mano de esta concepción, así que las obras encaminadas a “lavar” tal pecado original se verían recompensadas, si no aquí, en el mundo cotidiano, en otro hipotético en el que lo principal eran las alabanzas a dios…

Es el tiempo absoluto el que dejó desprovisto de todo sentido a tal universo, pues el universo real sí estaba continuamente en transformación con la aparición de nuevas especies, dotadas de diversas consciencias y la sublimidad de la conciencia humana… , es decir, la supremacía de la vida, cuya principal característica, como sabemos, es la evolución, el movimiento continuo dentro de un tiempo (relativo), ahora sí creativo. Así que ese “auge” de la vida supone, desde este punto de vista, la desaparición de la antigua religión, la del tiempo absoluto, la del dios omnipotente y eterno. Y es que la omnipresencia del tiempo absoluto crea la religión histórica.

En resumen: Ese mundo vislumbrado, entre otros por el cristianismo, el islamismo, o sea por el tronco judaico, es un mundo innecesario (haciendo abstracción de la fe), pues, físicamente y biológicamente no crea nada, al ser ajeno a la evolución y con ello a la vida.

Se diría que el “auge” de la vida supone la muerte de la religión(clásica), de dios… Y así lo adivinó el filósofo Friedrich Nietzsche al anunciar la “muerte de dios”… El promulgar el advenimiento del superhombre era su forma de sustituir aquel dios antiguo por uno nuevo, en el que el hombre sería su predecesor, y por el que este último debía inmolarse para llegar a él… Pero, esa íntima intuición, sin el razonamiento pertinente, en verdad, puede abocar al desequilibrio y hasta la locura… ¡Pero adivinó el futuro!

Al caer el tiempo de su antiguo pedestal, es la vida, la creación continua lo importante: ahora, el tiempo es pura creación (“El ser y el tiempo” de Heidegger) y es finito: los seres “elaborados” que antes eran el “inicio” de todo, ahora son el “final” de todo. Y es que se había tergiversado el sentido del universo por una “inversión” de valores…

Una vez creados (los seres), el tiempo desaparece: es el presente, la esencia de los mismos, ¡todo!… su eternidad sin tiempo.

El “vivir”  lo es todo, y tiene su papel único en el mundo-universo… No un vivir pasivo, sino creativo, de sensaciones profundas y de conocimiento de su esencia.

Terminar diciendo que este artículo enlaza perfectamente con la Cosmovisión defendida en el Blog.

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